Ciudadanía global

Los bichos políticos nos maravillamos estos días con el nuevo fenómeno de las campañas electorales off-shore. Desde el visor argentino, no solemos poner mucha atención sobre qué hacen los connacionales en otro suelo cuando muchos en este dan vueltas y vueltas para llegar a las urnas. Cierto es que la participación argentina desde el extranjero es mínima, con sólo 45.500 electores registrados de casi el millón de ciudadanos emigrados. Los escrutinios de París o Madrid nos quedan lejos y nunca son números que se esperen con ansiedad.

A pesar de las cifras, la tendencia a extender las campañas fuera de las fronteras crece sin pausa y se afirma.
Este enfoque transnacional obliga a nuevas visiones, más integrales, considerando una ciudadanía que no se beneficia de la cotidianeidad de las gestiones sino de las medidas extraordinarias o específicas. Los discursos se reforman, pulen los localismos, apelan a la identidad nacional.
Quizás en un futuro no tan lejano esta actividad podría llevar a una reformulación del rol de las representaciones diplomáticas, en lo que atañe al nexo con los ciudadanos residentes en cada país. Llegar a un vínculo más moderno, activo y con retroalimentación constante mediante los consulados y viceconsulados. Uno que se zafe con vehemencia del aspecto meramente administrativo y los lance a un ruedo que un mundo en cambio permanente necesita. Claro es que no se trata de hacer política desde ellos, sino de propiciar un ámbito de actualización y pertenencia hoy casi perdido fuera de los grandes núcleos urbanos.

En materia de política en sí, quizás esta sea la convención que había que romper para superar la apatía que gana a cada electorado interno, para vencer el hastío y la indiferencia.
Si un ciudadano que no ha estado en su país en años puede inclinar y, quizás con el tiempo, hasta determinar las urnas, ¿qué otra cosa sino la activa participación política interna puede equilibrar esta nueva fuerza? En este presente, esta visión puede parecer exagerada pero hoy es titular de prensa que Barack Obama ha ganado las primarias en España, que más de un millón de españoles votarán en el extranjero, y un año atrás asistía en el Ayuntamiento de Zaragoza a la movida de instituciones argentinas en España para pedir el derecho a elección y voto en las elecciones municipales.
Existe un clamor –sí, y lo digo sin apelar a religiones partidiarias- de ciudadanos que van buscando otras vías para lograr sus objetivos. Tal vez es hora de pensar en una política con instituciones menos tradicionales y que el desacartonamiento pase no sólo por el marketineo del asesor de turno.
Cierto es que todavía la movilización en el extranjero dista de ser ideal, pero reconozcamos que más de un millón de electores a kilómetros de donde se revuelve el caldero es un número inquietante. Es más, diría que es un número a respetar.

Visto desde el marketing político, el giro es vertiginoso.
Ayer, en una ruta vecinal de esta ciudad patagónica a 12.000 kilómetros de Madrid, José Luis Rodríguez Zapatero me sonreía desde un pequeño cartel ubicado en una palma de alumbrado público. Mis amigos dejan en mi mail los cortos de las campañas que se suben a You Tube. Los colegas me refieren a la movida Che y Olé, que propone bajar el material gráfico de la campaña presidencial española y organizar movidas callejeras.
Y en esta ciudad de 250.000 habitantes, donde la inmigración española es grande aunque no tan activa, es donde el cambio se destaca.
Las fronteras de los Estados se desdibujan. Los ciudadanos del mundo se imponen. La visión se expande.

Este es el largo brazo de la política, de esa que puede pergeniarse en tableros cerrados para muchos, pero queda a merced de algo tan incontrolable e implacable como los ciudadanos virtuales.

El desafío no podría tener más marca que esta, la de nuestros fascinantes y camaleónicos tiempos. Y los protagonistas somos nosotros.

Sandra Gaitán Tabuyo
www.fuerademicrofono.blogspot.com

Un comentario en “Ciudadanía global”

Gravatar de Patagonikka

Patagonikka
3 de Marzo de 2008 a las 8:41 am    

Excelente tu apreciación acerca del rol de las representaciones diplomáticas!!

Los comentarios ya se han cerrado para esta entrada. Gracias por haber participado.

Más entradas en Minid.net